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unminuto

Paraíso

Meñakoz

Meñakoz

Un día trataba de explicarle a un amigo porqué este rincón es el pequeño Meñakoz de mi alma. Para los que no tengais la gran suerte de conocer el paraíso (como es el caso de mi amigo) os diré que Meñakoz es un grupo de rocas que emergen del Cantábrico... En verano son testigo de puestas de sol espectaculares, de gaviotas, de mareas vivas, de jinetes de olas imposibles y de cuerpos tostándose al sol.

Allí es donde desnudo mi cuerpo...

Gracias por tus palabras Duende Verde... No hay demasiada gente que conozca este rincón. Supongo que no todo el mundo entendería que un día mi alma (envidiosa de mi cuerpo) se volviera exhibicionista con todo aquél cuyo alma decidiese compartir unminuto con la mía.

Y no sé si bien o mal (o todo lo contrario), pero todo lo que escribo es tremendamente sincero.

Sabes? También para mí son fechas extrañas las que acabamos de pasar. Y hablo en pasado porque a pesar de que a estas horas muchos hogares estarán recibiendo la visita de los Reyes, por el mío no vendrán. En realidad no recuerdo que lo hayan hecho nunca... tal vez porque en mi casa siempre hemos sido algo republicanos.

Y no diré que la última noche del año me resulta triste, pero sí que, con los años, ha perdido toda la magia.

Así que estas fiestas se han quedado en una larga visita a mi tierra y (sobre todo) a mi gente. En realidad es el mejor regalo que podía traerme el hombrecillo gordo de rojo (ese sí que nos visita!).

Además, me ha regalado tres días de risas con mi 'hermana' Flu, sol (casi a diario), una forma diferente de ver las cosas, un falafel integral con una pequeña pero gran amiga, más de un café con chocolate, un vivir el presente sin pensar en el futuro y alguna que otra decisión importante. Y todavía estamos a día 5!!!

Como tú bien dices, las personas que nos quieren están con nosotros todo el año. No recibí tu mensaje... pero tú tampoco el mío. Creo (sé) que no hacía falta. Los hay que te desean un feliz año (una noche al año) y luego están los que hacen que tu año sea feliz. Sinceramente, prefiero que sigas formando parte del segundo grupo.

Oz

Oz

Tener la constante sensación de que algo extraordinario va a pasar es (en ocasiones) desesperante. Una vive con la certeza de que tiene una vida lo suficientemente llena como para no tener que depender de que a nadie se le ocurra irrumpir y ponerla patas arriba. Pero (de vez en cuando) es inevitable el tornado...

Llegará el día en que me levante con la firme decisión de volver al paraíso donde las montañas se funden con el cielo más azul, las playas de rocas son el rincón de quienes buscan sol, calor y el murmullo del agua, y las puestas de sol reúnen a gente de todos sitios... como si de una pantalla de cine se tratase.

O tal vez me levante sabiéndome afortunada por haber disfrutado de Oz durante más de dos años. Sabiendo que allí tengo mi camino de baldosas amarillas (o rojas), mi amigo el león, el espantapájaros y el hombre de hojalata (buscando valentía, un cerebro y un corazón)... y mis hermanas... las brujas buenas del Norte. Pero sabiendo (al fin) que, como decía  Doroty al final del cuento... como en casa en ningún sitio.