Cosas que hacen que la vida merezca la pena
Hoy es uno de esos días en los que una no se alegra precisamente de ser mujer… A pesar de que algunos anuncios insistan en que las nubes huelen y todo eso (es mentira… lo tengo comprobado).
Por eso busco la manera de mejorarlo en las pequeñas cosas que tengo alrededor.Una vez dediqué buena parte de una tarde a crear una lista que se titulaba precisamente así: Cosas que hacen que la vida merezca la pena. Fue en un Irlandés (muy cerquita del paraíso) y acompañada de una de esas personas que (precisamente) hacen que la vida de una merezca la pena. Creo que en primera posición quedaron los agujeros de los Filipinos (mmmm….), y pisándoles los talones (es un decir) el olor de la hierba mojada, un amig@, una puesta de sol en Barrika, el crujir de la leña al arder, el olor del chocolate deshecho, del café, del pan… una manta, una película… Guardo esa tarde con muchísimo cariño amigo mío… Sé que tú también. Gracias. Pero uno de mis momentos favoritos se acerca… No es la Navidad en sí. No son los regalos, los villancicos, el frío, los turrones… y ni siquiera las calles y todas esas luces. Es mi pequeña familia. Y todo lo que año tras año hemos ido convirtiendo en tradición. Algun día (con el permiso del resto de la banda) os daré más detalles.Hoy, los recuerdos de todas esas Navidades juntos, pasan a ocupar el primer puesto en mi lista de esas Cosas que hacen que la vida merezca la pena.
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oceano -